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Mostrando las entradas etiquetadas como rastro de personas

un intento de ayudar a los anfibios

Los anfibios están sufriendo un retroceso en sus poblaciones. Las causas de que ocurra esto no están claras pero es lógico pensar que nosotros tenemos gran parte de la culpa. No hace mucho tiempo era habitual oír el canto de ranas y sapos en las orillas de los ríos, las regatas y muchos puntos de agua. Hoy en día estos sonidos casi han desaparecido, al menos en el entorno donde yo me muevo. Somos conscientes de lo que ocurre, quien más y quién menos. Por eso hay algunas iniciativas para potenciar la procreación de los anfinios. En estas fotos pongo lo que me encontré paseando cerca del monte. Para mi sopresa habián construído una pequeña charca en medio del robledal. Me imaginé que la habrían construído con la intención de ayudar un poco a las poblaciones de rana bermeja, rana ágil y demás anfibios. Estube curioseando largo y tendido, encontré unas pecizas (setas en forma de cazuela de corol naranja rojo muyyy vivo), encontré algún fósil entre la tierra escarbada y l...

la huella de las personas, murciélagos en las ruinas

No hay duda de que las personas dejamos rastro por cualquier lado donde pasemos. Pero me atrevo a decir que esta huella no siempre es negativa, además en algunos casos es necesario que nosotros existamos para que el ecosistema funcione. Me parece que a veces se nos olvida que somos parte del ecosistema, que no somos nada extra natural.  El caso es que en una de mis exploraciones por el monte me topé con las ruinas aún en pié de una antigua chabola de pastores. Las pareces de ladrillos de hormigón seguían en pié, pero el techo de al menos de una parte de la chabola la habían derribado, no quedaba nada. Curioseando e imaginándome como hubiera sido la vida en aquel sitio me topé con unos chillidos muy agudos. Venían de la pared. Pasados unos minutos ví que en todos los tramos de pared los ladrillos tenían varios agujeros. Allí en cada uno de ellos habían colonias de murciélagos. Sin duda me estaban vigilando igual que yo a ellos, cada vez que hacía amago de irme chillaban.  ...