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la huella de las personas, murciélagos en las ruinas

No hay duda de que las personas dejamos rastro por cualquier lado donde pasemos. Pero me atrevo a decir que esta huella no siempre es negativa, además en algunos casos es necesario que nosotros existamos para que el ecosistema funcione. Me parece que a veces se nos olvida que somos parte del ecosistema, que no somos nada extra natural.  El caso es que en una de mis exploraciones por el monte me topé con las ruinas aún en pié de una antigua chabola de pastores. Las pareces de ladrillos de hormigón seguían en pié, pero el techo de al menos de una parte de la chabola la habían derribado, no quedaba nada. Curioseando e imaginándome como hubiera sido la vida en aquel sitio me topé con unos chillidos muy agudos. Venían de la pared. Pasados unos minutos ví que en todos los tramos de pared los ladrillos tenían varios agujeros. Allí en cada uno de ellos habían colonias de murciélagos. Sin duda me estaban vigilando igual que yo a ellos, cada vez que hacía amago de irme chillaban.  ...

allium oleraceum

Tenía ganas de comentar el caso de ésta planta Allium oleraceum . Ahora es muy fácil de ver por los bordes de caminos y en cunetas en las carreteras, si la veis fijaos, es una cebolla o ajo silvestre muy curiosa. Normalmente las plantas emiten un tallo que termina en flor, pues bien, esta planta va más alla. Además de flor tiene pequeños bulbos y muchas veces ni  tan siquiera da flor. En estos casos todo el ramillete de flores es sustituído por una gran cantidad de bulbillos de color púrpura con la base blanca. Por si fuera poco en muchos casos he visto que los bulbillos son capaces de emitir un pequeña hoja estándo aún en er ramillete encima del tallo. Cuando las pocas flores que da dan paso a la semilla, el conjunto de semillas y bulbillos se desintegra y los granos caen al suelo desde la altura del tallo. Al caer los bulbillos tienen gran capacidad colonizadora y si las condiciones son adversas se mantienen sin germinar.

microfauna, micro safari en los tiestos de casa

Para ver historietas de tipo documental no hace falta encender la televisión, ni esar en áfrica de safari, ni en un entorno natural salvaje. Lo que hace falta es un poco de curiosidad, algo de imaginación y un tiesto de casa en el que las malas hierbas nos hayan invadido un poco. Con una lupa si se observa bien, el tiesto se asemeja a un pequeño ecosistema natural. Algunos bichicos se comerán la materia en estado de descomposición (cochinillas, larvas de moscas y mosquitos, lombrices), algunos actuarán de herbívoros (pulgones, orugas, larvas de escarabajos...), otros bichos serán los depredadores de los anteriores (pequeñas arañas, pequeñas avispas, mariquitas...). Esto visto a unos cuantos aumentos puede ser tan interesante como la vida de los leones de áfrica. Además se puede hacer un mini reportaje con las propias istorias que bayan ocurriendo. Recomiendo hacerlo.

menú silvestre

 MENÚ Primero: - Ensalada de Oxalis acetosella, flores de violeta y berros. -Yemas cocidas de Tamus comunis a la vinagreta - Crema de hortigas - Lasaña de plantas silvestres y setas Segundo: - Caracoles en salsa de tomate y jamon en tacos - Tortilla de hortigas - Revuelto de setas Postre -Flores de sauco (sambucus nigra) rebozadas y miel -Café de raíz de achicoria -Batido de fresas silvestres -Batido de frutos silvestres Más: café de achicoria

Oxalis inmigrante sin papeles, consejos

Las plantas invasoras nos invaden pero no se habla mucho del tema. Hay una gran cantidad de especies que han llegado a nuestras tierras sin permiso, por sus propios medios (pero empleandonos como medio de transporte) o por que nosotros las hemos transladado aquí pero han escapado de nuestro control. Para l@s que andamos en la huerta hay una planta en especial que nos toca las narices. La Oxalis (Oxalis latifolia) o el trebol barrabás. Realmente es una planta bonita que no tiene náda que ver con los tréboles verdaderos, pero en este caso no me interesa este aspecto. Una vez que aparece en el huerto es practicamente imposible eliminarla. He oído consejos de todos los tipos para hacer que desaparezca: -Echar sal en todo el terreno donde crece y dejar de cultivar durante un año entero por lo menos (A MI MODO DE VER ES UNA BURRADA). -No remover la tierra y cultivar las hortalizas tal cual. -Dejar de cultivar durante al menos cinco años. -Aplicar herbicidas selectivos. Mi consejo: ...

la técnica de vuelo de los fresnos

No es que los fresnos ( Fraxinus excelsior) vuelen, tal cual no. Otros árboles también vuelan en una etapa de su vida. Ésta etapa del árbol es cuando todavía no ha germinado y el individuo se encuentra encapsulado en forma de semilla. En el caso del fresno la semilla tiene un "ala" que más bien es una menbrana seca de forma alargada que en envuelve al embrión. Por cierto el ala de las semillas voladoras se llama sámara. ¿A qué viene semejante lección? Ésta explicación es importante para dar respuesta a la siguiente istoria. Me tocaba plantar flores de temporada en las jardineras. Estaba pues quitándo las malar hierbas y entre ellas había gran cantidad de fresnos. Unos habían nacido el año pasado y otros llebavan ya por lo menos un par de savias. De hecho alguna de las jardineras parece un tiesto con bonsais naturales cultivados a posta. Sin embargo nádie se ha molestado en cultivar fresnos en las jardineras, he aquí la razón de dar la explicación del párrafo anterior....

un cascanueces a medida

Estando yo en la huerta me fijé que en las ramas viejas de los manzanos había una sucesión de agujeros que alguien se habia dedicado ha hacer. Mirando de lejos y con los días vi quien era el artífice del trabajo de ebanistería. En los momentos de tranquilidad, cuando parecía que no habia nadie aparecía un picatroncos que merodeaba entre los avellanos y los manzanos. En cuanto me veía se escapaba chillando. No sé exactamente qué picatroncos era, no era el pico verde, más bien creo que era chiquito. Seguí ocn la observación hasta que un día me dí cuenta que a menudo se oía un repiqueteo que venía de los manzanos y enseguida pensé que tenía que ser él. Y me llevé una sorpresa. Bajaba al suelo donde estaban los avellanos y recogía alguna de las avellanas que se habian quedado sin recoger. Echaba a volar y colocaba la avellana en uno de los agujeros, a continuación picoteaba con el pico la avellana hasta partirla. Así se la comía.